“Me devolvió humanidad”:
La experiencia del Elder Hernández en Wesley Seminario
¿Qué puede transformar realmente una educación teológica?
En esta conversación, Adriana Carvajal, Coordinadora de Éxito Estudiantil del programa hispano de Wesley Seminario, conversa con el Elder Hernández, estudiante de último año de la Maestría en Divinidad.
Elder comparte cómo su experiencia en Wesley Seminario ha transformado no solo su manera de predicar y liderar, sino también su vida personal, su familia, su relación con Dios y la manera en que acompaña a las personas que sirve.
Desde desarrollar una mayor sensibilidad hacia las necesidades de su comunidad hasta redescubrir prácticas espirituales en medio de las demandas del ministerio, Elder describe una formación que ha impactado profundamente su vida.
Como él mismo lo expresa: “El impacto es que me ha devuelto humanidad a mí mismo.”
También comparte un consejo para quienes están considerando comenzar sus estudios teológicos: “Esos cuatro años van a pasar de todas maneras. Tú decides cómo vas a atravesar esos cuatro años.”
¿Qué sucede cuando Dios usa la formación teológica para transformar no solo lo que sabemos, sino también quiénes somos?
En esta conversación, Adriana Carvajal, Coordinadora de Éxito Estudiantil del programa hispano de Wesley Seminario, conversa con Rasenia Robles, estudiante de la Maestría en Divinidad, misionera, maestra y líder comunitaria. Rasenia comparte cómo llegó a Wesley Seminario en una temporada en la que sentía la necesidad de seguir creciendo para poder servir mejor.
A lo largo de su experiencia, Rasenia describe una transformación profunda: aprender a conocerse mejor, romper paradigmas, crecer en humildad y rendición a Dios, y permitir que el Espíritu Santo obrara en su vida de una manera más profunda.
Esa transformación también ha impactado la manera en que sirve a otros. Para Rasenia, el liderazgo cristiano comienza con una verdad sencilla pero poderosa: “Para poder servir, yo tengo primero que ser una servidora.”
Como misionera, maestra y líder de su comunidad, ahora ve nuevas posibilidades para usar lo que ha aprendido y convertirse en un puente de esperanza, fe y amor para otros. Su mensaje para quienes están considerando dar el siguiente paso es claro: Dios puede abrir una puerta incluso en temporadas de cansancio, estancamiento o incertidumbre, y la formación puede convertirse en parte de ese proceso de transformación.